sábado, 27 de julio de 2013

EL CÓMIC: SUS PERSONAJES Y SUS DEBILIDADES IV

LA CONSOLIDACIÓN DEL CÓMIC COMO HERRAMIENTA DE EXPRESIÓN LIBRE

   Hemos visto como el cómic, de procedencia norteamericana, vincula a los personajes de forma natural con el consumo de sustancias, denominadas drogas, bien porque el personaje lo requiere para adquirir la base de su personalidad, bien por reflejo del consumo, en algunos casos legal o ilegal, proporcionando sentido crítico y autocrítico de la realidad social, histórica y cultural existente en el periodo en el que se publica y a la par puede actuar como medio para luchar contra el consumo o incidir de manera negativa sobre su uso. Lo que empezó siendo una simple tira cómica dominical se ha convertido en un medio de expresión artístico y narrativo que incluso tiene aplicaciones pedagógicas y actualmente su uso es clave para la comprensión lectora. 
   La libertad de expresión es un derecho fundamental señalado en el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Este derecho es un medio para la libre difusión de ideas concebido durante la Ilustración. Pero en ocasiones existen límites a la libertad de expresión, sobre todo cuando entra en conflicto con otros valores o derechos (casos de viñetas ofensivas de personas públicas). En el caso de las sustancias consideradas drogas de ocio no existen limites de expresión en medios impresos, ya sean del género narrativo tipo novelas o gráfico, en cómics u otro tipo de expresión artística (exceptuando anuncios publicitarios con intención consumista de los que ya hablaremos en otra ocasión, pues hay mucho que hablar). Pero la "Guerra contra las Drogas" continua y aunque resulte contradictorio, la libertad de expresión en el cómic de los consumos o abusos de sustancias no pueden ser reprimidos pues sería hipócrita y absurdo negar o ocultar el comportamiento humano en si mismo, la historia de la humanidad, la base terapéutica de la ciencia médica o la realidad de las "otras guerras" que se enmascaran y de las que ya hemos hablado en anteriores entradas. Esta guerra es la forma encubierta de controlar a la sociedad. 
   Un informe de la Comisión Global de la Política sobre Drogas en 2011 presenta los resultados de una investigación que demuestra que la guerra contra las drogas no ha logrado cumplir con los objetivos que fueron marcados en 1971 por Nixon, para reducir el narcotráfico, atacando a la producción, distribución y consumo, y que en definitiva los beneficios son escasos y las desventajas muchas. 
   
   Haciendo alarde de la libertad de expresión aquí se muestran algunas portadas que ilustran los párrafos anteriores.
   
ALGUNAS PORTADAS CURIOSAS











                                                

   El cómic del siglo XXI no está exento de esta libertad de expresión. 







   La industria del cómic a surtido de infinitos títulos y formatos a los lectores en esta primera década del siglo XXI. Realizar un estudio de todos los personajes es una ardua labor que por motivos de tiempo no vamos a realizar, pero si podemos analizar algunos de ellos y verificar la relación que tienen con las sustancias de uso de carácter recreativo y de que manera se emplea la libertad de expresión que vincula al personaje con el mundo real y a este con la ficción.

MARIJUANAMAN

   Jim Mahfood, como ilustrador, y Joe Casey como guionistas dan vida a este personaje que es un proyecto creativo de Ziggy Marley, músico hijo de Bob Marley. Está editado por Image Comics y la trama presenta a un noble extranjero o extraterrestre,  llegado a nuestro planeta, que proviene de una especie que en lugar de tener ADN tiene THC y la reacción biológica de las plantas de cannabis de la tierra le permite transformarse en superhéroe y luchar contra una corporación farmacéutica, su villano y el poder del dinero. Se trata de una parábola profundamente simbólica que representa la esperanza de futuro para utilizar el poder del universo y salvar el planeta. 
   A pesar de que cada vez más estados están relajando sus políticas sobre el cannabis aún existe cierta incertidumbre. El cannabis se produce en casi todos los países del mundo siendo, México, Paraguay, Colombia, Afganistán, EEUU, Canadá y Bolivia los mayores productores. México produce más de 20.000 toneladas y las exporta a EEUU, que junto con el tráfico de cocaína y heroína genera miles de millones de dolares de ganancias al narcotráfico y potencia la corrupción en este país. También Canadá exporta a los EEUU. Desde una perspectiva global, las prohibiciones sobre las drogas ilegales han resultado un mercado ilegal cuyas ganancias están fuera del control de los gobiernos. Por otro lado se encuentra el consumo terapéutico del cannabis. En 2008 el Colegio Americano de Médicos, segundo grupo de médicos más importante de EEUU, emitió una declaración política sobre el consumo de cannabis con propósitos terapéuticos y de otras sustancias como el LSD y la heroína, dada la seguridad y eficiencia que tienen estas sustancias en algunas condiciones médicas. Aunque el consumo terapéutico sea ya un hecho en muchos países, aún existen dificultades de carácter individual y sancionador que habría que subsanar. La farmacéutica británica GW Pharmaceuticals, investiga los diferentes cannabinoides que posee la planta para desarrollar una super especie de marihuana, cuyos derivados serían utilizados para tratar enfermedades como la epilepsia, la diabetes y la enfermedad de Crohn.
   Pero esta situación de legalización terapéutica es contra la que lucha el personaje de Marijuanaman: el control farmacéutico y el enriquecimiento de estas grandes empresas que también controlan los alimentos y el agua del planeta en la vida real, por lo que nos encontraríamos con una legalización a "medias" que no evitaría el mercado ilegal.  

 KICK- ASS

   Comenzó su publicación en 2008, en EEUU, con la editorial Icon Comics (sello de Marvel). Su guionista es Mark Millar y el dibujante John Romita Jr. El protagonista es un muchacho de Nueva York, gran lector de cómics, que inspirado en estos decide convertirse en superhéroe real. En una de sus aventuras recibe una gran paliza y le son sustituidos algunos huesos del cráneo por prótesis de acero. Aparecen también Big Daddy y Hit Girl, padre e hija, los cuales se vinculan a la historia como vengadores de la muerte de la mujer y madre (de estos respectivamente) a manos del  jefe local de la droga John Genovese que intenta matar a Big Daddy,  anteriormente policía, en un principio, y que luego resulta ser un enamorado de los cómics que instruye a su hija en la lucha y el tiro con armas blancas. A Kick-Ass se le une Red Mist, que es hijo del narcotraficante, y cuando obtiene la confianza de Kick-Ass prepara una estrategia para ponerle en bandeja a su padre a Big Daddy, el cual es asesinado por el capo de la droga, quedando la pequeña al cuidado de Kick-Ass. 
   Esta historia de venganzas en la que se ve envuelto el joven aspirante a superhéroe, donde el narcotráfico es el hilo conductor, nunca acaba, porque, como en la vida real, esta actividad ilegal está controlada por un mercado subterráneo y global cuyos beneficios sirven en muchas ocasiones para el soborno de personal judicial, la contratación de entidades privadas de seguridad, el sueldo de sicarios y, como no, para la compra de estructuras políticas que son las mismas que proclaman la lucha contra las drogas.
   Los Estados Unidos y Europa imponen restrictivas políticas de tolerancia a los países productores de estupefacientes tales como la adormidera, la coca o el cannabis, pero estas sustancias son indispensables para la fabricación de alimentos, medicamentos y el sostén económico de estos países. Otras sustancias, como las psicotrópicas o las que se producen en laboratorios en países desarrollados también son objetivo de la lucha antidrogas y vienen a engrosar el mercado ilegal del tráfico de sustancias. Aquí tampoco se salvan las drogas legales: el alcohol y el tabaco se convierte en mercancía de contrabando si la diferencia del precio entre el origen y el destino es lo suficientemente alto para ser lucrativo.
   El joven superhéroe de este cómic que comenzó salvando gatitos, contrasta con las viñetas de violencia y sangre con motivo de la lucha contra "el mal", personificado en delincuentes callejeros, la eterna amenaza rusa o los traficantes. La libertad de expresión es una lucha sangrienta que intenta suprimir al narcotráfico y cuyo motivo principal es la venganza, utilizando a personas de a pie, concretamente a jóvenes que son más vulnerables, como ejercito contra la droga y otras contiendas características de las luchas norteamericanas.

                               

NO HERO

   Esta historia de ciencia ficción trata de la creación de superhéroes, por un científico hippie que experimenta con drogas de los años 60. Escrita por el autor británico Warren Ellis y dibujada por el español Juan José RyP, publicada en la editorial independiente Avatar Press de Illinois (EEUU) en 2008. La tradición del cómic de superhéroes tiene más relevancia que los superhéroes en si, porque lo que perviven son las historias, los arquetipos y los géneros. Los personajes concretos perecen o evolucionan. Black Summer y No Hero son dos álbumnes complementarios donde la superheroicidad es angustiante en perpetua tensión con todo lo que rodea al que a decidido tomar la pastilla o dejarse operar, pues los poderes se adquieren exclusivamente por drogas e implantes.En algunas partes de estos cómics existen páginas sin texto que vienen a plasmar el caos psicodélico, y las ilustraciones se llenan de color y devastación sangrienta.
    En toda la obra de Warren Ellis, coexisten la adicción a las drogas y la tecnología, que sirven de contraseña para una subcultura, por eso sus personajes son una mezcla de líder revolucionario, experimentador psicodélico y terrorista contracultural.
   En el desarrollo de No Hero el científico Carrick Matterson instaura un nuevo orden mundial con sus guardianes superhumanos, La Línea Frontal, que son fanáticos que desean a toda costa ser superhéroes. La droga en cuestión es la FX7, que deriva de potentes psicotrópicos ideada a mediados de los 60 por este científico. Josh Carver es el aspirante a superhéroe, que tras su experiencia con la droga resulta desfigurado y enloquecido. Este irá descubriendo el tinglado que oculta Carrick Matterson. 



   Fuera de la ficción encontramos también esta droga con el nombre HyperLean FX7, tratándose de un suplemento para la pérdida extrema de peso y que provoca euforia. Dentro de la categoría de quemadores de grasa lo podemos encontrar en establecimientos y páginas web, comercializado por Nova Cuerpo Ciencia y otros. Entre sus beneficios, dice, que mejora la capacidad metabólica, la atención del estado de alerta,la claridad y salud mental, proporcionando euforia y bienestar. Actúa sobre la gándula tiróides y reduce la sensación de hambre. Los ingredientes son estimulantes similares a la cafeína, contiene Trimetilxantina que pertenece a la misma familia. Los metilxantinos son un grupo de alcaloides estimulantes del SNC y entre ellos están la teofilina, la teobromina y la cafeína. También contiene sinefrina, componente de la naranja y emparentado con la efedra, alcaloide que produce el efecto aneroxígeno y que fue sustituido en muchos de los compuestos antigrasas al prohibirse su uso.  Su eficacia no ha sido aprobada por la FDA y su uso no previene ni cura ninguna enfermedad, aunque si podemos encontrar información avalada por NorthAmericaNutrition.com., es decir, no se trata de ningún medicamento, sino de un producto alimentario como suplemento nutricional elaborado con alcaloides de la sección complementos dietéticos.





 EL COMIENZO Y MANTENIMIENTO DE LA LUCHA ANTIDROGA.

   No debemos dejar de hablar también de la utilización del cómic extratégicamente dirigido a la erradicación de las drogas, como expresión libre, con capacidad de influenciar sobre los posibles consumidores. Muchos proyectos antidroga recurren a estos formatos en la actualidad realizando actividades de confección de viñetas donde se describen los efectos nocivos de las drogas y sus repercusiones sociales. Pero esto no supone ninguna novedad pues los tebeos pre-code ya hicieron uso de esta estrategia antes de aparecer los superhéroes. Lev Gleason (creador del primer Daredevi) en el número 69 de Crimen y Castigo, publicado en 1954, avanza en su portada el contenido de la historia de esta manera: "Alocados chicos drogados y coches tuneados ! Muerte sobre ruedas ¡"


   Es curioso comprobar que la palabra droga o la temática al respecto no está censurada en muchas de las portadas de este periodo. Tal es el caso del cuarto número de Danger de Comic Media (1953); sería más tarde en 1971 cuando el Comic Code censuraría los episodios de Spiderman sobre la adicción al LSD de Harry Osborn Jr.


   "Asesinato, morfina y yo" (Magazine, 1947) fue realizado por Jack Cole, y narraba en primera persona, en forma de confesión, la historia de una muchacha que a través del consumo de drogas llegaba a formar parte de una banda mafiosa.


   El concepto droga, añadiéndole el artículo "la", es decir "la droga", genera una visión de miedo y conduce a tener prejuicios y generar desconfianza cargando de dramatismo cultural y censura. Este efecto concede institucionalidad a la intolerancia y da soporte a la violencia. Todas las sustancias que consideramos "drogas de abuso" inicialmente fueron remedios o fármacos y se vendían libremente hasta 1911, cuando en la Conferencia de La Haya se acordó la prohibición de la producción y el consumo no médico del opio, la morfina y la cocaína. Fue en esta conferencia donde el delegado holandés señaló "que para algunos países era preferible el monopolio estatal a la prohibición total". A partir de aquí las mafias o el narcotráfico comienzan a entrar en escena. 
   El discurso prohibicionista se basa en la hipótesis de "la escalada", en el que en el consumo de drogas existe unos pasos secuenciales cuyo comienzo vendría determinado por drogas "legales" que facilitarían el consumo de cannabis que a su vez sería la puerta de entrada a las drogas "ilegales". Esta teoría es atribuida a Dennis Kandel que la formuló en 1975, pero ya en 1950
Robert M. Colin, comandante de la oficina de detectives de la policía de Culver City, en California, y el comisario Harry J. Anslinger, director de la Oficina Federal de Narcóticos de EEUU, creada en 1930, sentenciaron: "fumar marihuana es el camino directo para acabar siendo un adicto a la heroína". La primera versión de esta hipótesis data de 1915 y fue difundida por F. Hubbard en el libro The temperance program, donde aparece esta ilustración:


     Las nuevas estrategias para el control de drogas debieran explotar nuevos conocimientos y consumos de las drogas. La idea de construir políticas de drogas para el siglo XXI en la autorregulación, y la valoración sobre los efectos secundarios de la prohibición tales como la criminalidad y la inestabilidad política sería un avance positivo (Peter Cohen, 1993).











Referencias

http://absencito.blogspot.com.es/2009/05/tebeos-precode-aterrorizando-el_08.html
http://guerrerosdesingularidad.wordpress.com/2010/05/30/resena-no-hero/
http://diet-supplements.com/hyper-lean-fx7/
http://200.21.104.25/culturaydroga/downloads/culturaydroga11(13)_14.pdf
http://www.planetacomic.net/comics_novedad.aspx?IdTipoNovedad=4
http://jorgecarrion.com/tag/comic/
http://perso.wanadoo.es/jcuso/drogas-medicamentos/drogas-medicamentos.htm
http://www.cedro-uva.org/lib/cohen.rethinking.sp.html 
http://tecnologia21.com/compania-farmaceutica-desarrolla-super-raza-cannabis
http://www.icsdp.org/Libraries/doc1/ICSDP-2-Spanish.sflb.ashx
http://herocomplex.latimes.com/comics/marijuanaman-ziggy-marley-looks-for-a-hit-in-comic-book-world/

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